Implantes mamarios. Mitos sobre ruptura y tratamiento.

Por Esteticas.com.ar
Creación: 16 feb 2026 · Actualización: 16 feb 2026

Muchas veces he recibido en el consultorio a pacientes que, al realizarse una ecografía mamaria de rutina, se encuentran con una imagen que sugiere la ruptura de uno o ambos implantes. La reacción casi siempre es la misma: angustia, miedo e incluso culpa. Llegan preguntándose una y otra vez qué movimiento hicieron, qué golpe recibieron o qué situación pudo haber “roto” el implante, aun cuando no haya existido ningún hecho puntual o traumático.

Lo primero que me interesa transmitir es calma. Si bien la indicación médica ante el diagnóstico de ruptura es el recambio del implante, esto no implica urgencia ni establece un plazo inmediato para resolverlo. No estamos frente a una situación que requiera cirugía de emergencia. Es importante analizar correctamente el escenario. Que un estudio sugiera la ruptura del implante no significa que la confirme de manera absoluta. Las ecografías actuales, especialmente las de alta resolución, brindan imágenes de excelente calidad que permiten orientar el diagnóstico con bastante precisión. 

Sin embargo, la confirmación definitiva solo se obtiene al retirar el implante y evaluarlo directamente. En prácticamente todos los casos se informa una ruptura Intracapsular. Esto significa que el implante presenta una alteración en su cubierta, pero la silicona permanece contenida dentro de la cápsula que el propio organismo forma alrededor de la prótesis. El cuerpo, como reacción normal, encapsula el implante generando una barrera natural que separa la silicona del resto de los tejidos.

Además, es fundamental comprender que el gel de silicona actual es cohesivo. Esto quiere decir que no es líquido, no se derrama ni tiene tendencia a migrar fuera del implante. Aun ante una ruptura, la silicona mantiene su consistencia y permanece en el espacio capsular.

Otro punto clave es entender que el hallazgo ecográfico no indica cuándo ocurrió la ruptura. Puede llevar meses o incluso años en ese estado sin generar síntomas, molestias ni cambios visibles.

Muchas pacientes conviven con una ruptura asintomática sin saberlo. No hay motivo para modificar el estado de ánimo pensando que algo grave o inminente va a suceder.

También debemos recordar que la ecografía es un estudio operador-dependiente. A diferencia de la Resonancia Nuclear Magnética, en la que las imágenes se obtienen de manera más estandarizada, en la ecografía el profesional debe buscar activamente determinados signos. La experiencia, la formación y el compromiso del operador influyen directamente en la calidad del diagnóstico.

En cuanto a las causas de ruptura, existen varias posibilidades. Una de ellas, aunque poco frecuente, es que la lesión se haya producido durante la colocación inicial. Si bien el implante es resistente, una maniobra traumática, un bolsillo demasiado ajustado o una cercanía excesiva a la línea de sutura pueden eventualmente generar una micro lesión.

Sin embargo, la causa más habitual es la fatiga del material con el paso del tiempo. Los implantes no están diseñados para durar toda la vida. Con los años puede producirse desgaste, debilitamiento de la cubierta o separación del sello, que es el punto por donde el implante fue llenado.

Otra causa relevante son los pliegues. Algunos pueden verse a través de la piel; otros se palpan como pequeñas irregularidades, especialmente en las bases laterales. Estos pliegues generan zonas de tensión repetida que, con el tiempo, pueden debilitar la cubierta. La contractura capsular favorece esta situación, ya que aumenta la presión sobre la prótesis y facilita el plegamiento.

Dicho todo esto, el aspecto tranquilizador es que la ruptura, en la enorme mayoría de los casos, es asintomática y no constituye una patología urgente ni una situación de riesgo para la salud. También es importante señalar que los implantes actuales han evolucionado enormemente en comparación con los utilizados décadas atrás. Presentan geles más cohesivos, llenado completo que reduce la formación de pliegues, múltiples capas de cubierta que aumentan la resistencia y superficies que disminuyen significativamente la incidencia de contractura capsular. La tecnología ha mejorado en todos los aspectos.

Además, prácticamente todas las marcas reconocidas ofrecen garantía de recambio ante evidencia ecográfica de ruptura, independientemente de que, una vez retirado, el implante confirme o no el daño estructural. Ante un diagnóstico ecográfico, por ejemplo la presencia del llamado “signo de la tormenta de nieve”, considerado altamente sugestivo, mi recomendación es consultar con el cirujano plástico tratante o con un profesional de confianza, dentro de la especialidad. El médico deberá evaluar el contexto clínico completo y proponer la conducta adecuada.

Si la paciente ya tiene intención de reoperarse por motivos estéticos —ya sea para modificar volumen, corregir posición o mejorar la forma— puede no ser necesario realizar estudios adicionales. Si no desea o no puede operarse en ese momento, el estudio complementario indicado es la Resonancia Nuclear Magnética, sabiendo que, ante signos ecográficos claros, es poco probable que la resonancia resulte completamente normal.

La cirugía consiste en retirar el implante junto con la totalidad del gel de silicona. Cada cirujano tiene su técnica y su criterio respecto del manejo de la cápsula y de la mama contra lateral. En muchos casos resulta razonable considerar el recambio bilateral para evitar dejar un implante nuevo de un lado y otro con muchos años de evolución.

Por último, quiero referirme a una afirmación muy difundida: que los implantes deben cambiarse cada diez años. No coincido con esta indicación de manera sistemática. Esa recomendación suele estar más vinculada a plazos de garantía comercial que a una obligación médica estricta. Los implantes deben cambiarse cuando están rotos, cuando se realiza una capsulectomía quirúrgica o cuando la paciente desea modificar el resultado estético, pero no simplemente por el paso del tiempo.

La información adecuada y el asesoramiento profesional permiten afrontar este diagnóstico con serenidad y criterio médico, evitando decisiones apresuradas basadas en el miedo.

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La información que aparece en Esteticas.com.ar en ningún caso puede sustituir la relación entre el paciente y su médico. Esteticas.com.ar no hace apología de un tratamiento médico específico, de un producto comercial o de un servicio.

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